El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la comunicación, interacción social y conducta. Sin embargo, las terapias pedagógicas son fundamentales para desarrollar la autonomía, comunicación y habilidades sociales en niños dentro del espectro autista.
La esteliana Marlene Lara, licenciada en psicología general y especialista en abordaje de niños con autismo, informó que con la aplicación de las terapias de intervención temprana se busca mejorar la parte social, incluyendo a la familia y el entorno escolar, destacando la terapia de modificación de conducta, ocupacional y entrenamiento de destrezas sociales.
A su vez, señaló que estas terapias permiten que los niños con autismo aprendan a comprender, gestionar y expresar sus emociones en cada experiencia que se les vaya presentando en su vida. Además, aprenden habilidades como la permanencia, el juego funcional, el contacto visual, regular la conducta y comunicación verbal y no verbal.
“Fíjate que la importancia es más que todo que eliminamos estigmas, eliminamos estereotipos y reforzamos que los niños necesitan todo espacio que sea de su agrado”, comentó Marlene.
Marlene indicó que existe una diferencia entre la terapia enfocada y la infantil, ya que en esta última se utilizan técnicas y métodos para la etapa evolutiva, la cual se adapta al niño, así como a su comprensión y expresión de lenguaje. En cuanto a la terapia enfocada o para adultos, se considera la experiencia y se modifican habilidades adquiridas durante la vida.
“Trabajamos con los reforzadores, que van a ir en cuenta al desarrollo y a los intereses del niño, porque la terapia de primera instancia se realiza a través de juego y modificación de la conducta. Es por eso están conectados estos dos factores, tanto la edad cronológica como el desarrollo que lleva el niño”, explicó la especialista.