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La conmovedora historia de Boncuk, la perra que esperó a su dueño fuera del hospital hasta que este se recuperara

Solo lo saben aquellos que tienen la fortuna de compartir sus días con una mascota: la fidelidad es una de las características principales de los perros. La premisa es simple: siempre, pero siempre, ellos estarán a tu lado.

Boncuk llegaba todos los días a las 9 de la mañana a buscar a su dueño. Imagen: Cortesía.
Boncuk llegaba todos los días a las 9 de la mañana a buscar a su dueño. Imagen: Cortesía.

Periodista Redacción Digital ABC
22-Enero-2021
Turquía

Así quedó en claro, una vez más, en Turquía. Allí, Cemal Senturk -un hombre que vive en Trebisonda, en el noreste del país- debió ser internado de urgencia en el hospital de su ciudad. Sin embargo, lejos de estar solo, siempre estuvo acompañado.

Sucede que Boncuk, su perra, nunca se separó de él. O, al menos, lo tuvo cerca hasta donde pudo. Quedó claro apenas los médicos se llevaron a Senturk en ambulancia: el can corrió detrás del vehículo hasta el hospital, donde permaneció al lado de la puerta principal del edificio como si se tratara de un familiar más.

Según detalló la agencia turca DHA, la familia del hombre quiso llevar en varias oportunidades a la perra de vuelta a su casa, pero en cada ocasión ella se las ingenió para escaparse y regresar al centro médico, para nuevamente hacer guardia en la puerta.

"Viene todos los días alrededor de las 9 de la mañana y espera hasta que anochezca. Nunca ingresó, siempre espera en la puerta. Eso sí, cuando se abren, asoma la nariz", contó Muhammet Akdeniz, uno de los guardias de seguridad del edificio, según AP.

Por lo pronto, la espera duró casi una semana: tras seis días de internación, Senturk recibió el alta médica y se reunió con su mascota. Eso sí: no pudo esperar hasta salir del hospital, sino que apenas se sintió bien, fue llevado en silla de ruedas por algunos enfermeros hasta la puerta, donde saludó a su gran compañera.

Luego, finalmente, este hombre turco pudo regresar a su casa y volver a ver a sus familiares. Por supuesto: Boncuk estaba allí, como una más.


Fuente: El Clarín

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