El año 2025 cerró con un panorama preocupante en materia de seguridad vial en Nicaragua. A pesar de los operativos y campañas preventivas, los accidentes continuaron durante todo el año.
Desde enero, según la Policía Nacional, se comenzó a registrar un alto índice de accidentes de tránsito, principalmente por exceso de velocidad, imprudencia y conducción bajo efectos del alcohol, afectando especialmente a motociclistas y jóvenes.
Durante los primeros meses, entre enero y marzo, según la Policía Nacional y reportes, se registraron aproximadamente 230 personas fallecidas y cientos de lesionadas en distintas carreteras del país. El exceso de velocidad y la conducción en estado de ebriedad fueron los factores más recurrentes, mientras que la imprudencia peatonal y no respetar distancias también contribuyeron a los accidentes.
En junio, según Prensa Latina, entre el 16 y 22 de ese mes se reportaron 1,109 accidentes, con 14 fallecidos y 31 lesionados. Durante el mismo período, la Policía realizó 4,181 pruebas de alcoholemia, con 86 conductores detenidos por ebriedad y 366 licencias suspendidas, evidenciando que el consumo de alcohol sigue siendo un factor crítico en los accidentes de tránsito.
Entre julio y agosto, según La Nueva Radio YA, las cifras continuaron siendo altas. En la última semana de julio se registraron 1,185 accidentes, con 30 lesionados, mientras la Policía practicó más de mil pruebas de alcoholemia y suspendió 836 licencias. Estos datos muestran que, a pesar de los operativos, la velocidad y la imprudencia continúan siendo causas frecuentes de accidentes.
Durante septiembre y octubre, según Canal 6 Nicaragua, entre el 8 y 14 de septiembre se contabilizaron 1,217 colisiones, y entre el 27 de octubre y 2 de noviembre se registraron 1,223 accidentes. En ambos períodos, los conductores detenidos por conducir en estado de ebriedad o sin licencia fueron una constante.
En el balance anual, según la Policía Nacional y Prensa Latina, aunque se observó una ligera disminución de fallecidos y lesionados respecto a 2024, los accidentes de tránsito siguen siendo un grave problema de seguridad vial.
Las lecciones que deja el 2025 incluyen reforzar la educación vial, mantener operativos de control de alcoholemia constantes y fomentar una conducción responsable. Para 2026, las autoridades recomiendan no conducir bajo efectos del alcohol, respetar los límites de velocidad, usar casco y cinturón de seguridad, mantener los vehículos en buen estado y evitar distracciones al volante, medidas fundamentales para reducir víctimas en las vías del país.